|
|
|||||||||||||
|
|
|||||||||||||
|
FUNCIONES DEL AGUA EN LOS SERES VIVOS
El agua constituye la sustancia mayoritaria en los seres vivos (65% a 95% de su peso) y la vida es posible gracias a las poco frecuentes y singulares propiedades físico-químicas que presenta (particularmente su estructura molecular y su carácter polar), responsables, a su vez, de sus funciones biológicas. Sus funciones son: § Función disolvente de sustancias: El agua es el disolvente universal. Prácticamente todas las biomoléculas se encuentran en su seno formando dispersiones, sean disoluciones auténticas o dispersiones coloidales. Esta función deriva de su capacidad para unirse a moléculas de muy diferentes características (solvatación).
§
Función bioquímica:
El agua es el medio en el que transcurren las reacciones metabólicas. Además
participa activamente en muchas reacciones, siendo reactivo o producto de las
mismas. Por ejemplo, en las reacciones de hidrólisis enzimas llamadas hidrolasas
rompen enlaces en presencia de agua e incorporando a ambos lados del enlace roto
los iones hidrogeno e hidroxilo procedentes del agua. El agua se forma como
producto en muchas reacciones del metabolismo como la respiración y tiene una
importancia fundamental en la fotosíntesis, aportando del hidrógeno necesario
para la reducción del CO2.
§
Función de transporte
§
Función estructural:
El agua participa a nivel molecular hidratando sustancias y macromoléculas. § Función amortiguadora mecánica: Ejemplos: el líquido sinovial que disminuye el roce entre los huesos o el cefalorraquídeo que amortigua los posibles golpes del cráneo en el encéfalo. § Función termorreguladora: Su elevado calor específico hace que el agua puede absorber una gran cantidad de calor (es una forma de energía), mientras que su temperatura sólo asciende ligeramente, ya que parte de esa energía habrá sido utilizada en romper los enlaces de Hidrógeno entre sus moléculas. Esta propiedad hace que el agua funcione como un buen amortiguador térmico que mantiene la temperatura interna de los seres vivos a pesar de las variaciones externas. Su alto calor de vaporización hace que el agua absorba mucho calor al pasar del estado líquido al gaseoso, ya que, para que una molécula se separe de las adyacentes, han de romperse los puentes de Hidrógeno y, para ello, se necesita una gran cantidad de energía (alrededor de 1500 calorías para evaporar un gramo de agua). Así, cuando el agua se evapora en la superficie de una planta o de un animal, absorbe gran parte del calor del entorno. Esta propiedad es utilizada como mecanismo de regulación térmica.
|
|||||||||||||
|
webmaster: Marcelo Adrián Fuentes |
|||||||||||||