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DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE COMO ACTITUD 

Por el Lic. Alfredo Armando AGUIRRE

 

            Desde que se tiene conocimiento de la actividad humana en el Planeta Tierra, la educación en cuanto actividad de transmisión de conocimientos aparece como inescindible de la vida de las personas.  

            Inmersos en lo que se da en llamar "la sociedad del conocimiento y la información", va de suyo la importancia que asume la educación, como herramienta de progreso personal y social.  

            Y aunque resulte imperioso, referirse a la educación, resulta sumamente difícil formular pronósticos precisos al respecto.  

            Nuestro país registra desde los comienzos de su vida independiente, una preocupación permanente de sus dirigentes por la "ilustración de los pueblos". La obra " Educación Popular" de Sarmiento, y su apotegma de " educar al soberano " , han acompañado la evolución del país.  

            Pero de un tiempo a esta parte, pareciera que resulta perentorio redefinir el perfil educativo argentino, a los efectos de preparar a las generaciones presentes y a las futuras, para el abrupto cambio de escenario ya no nacional, sino planetario.  

            Es notable como vuelven a cobrar vigencia, conceptos o herramientas que fueron empleados en épocas anteriores, así como las que se desarrollan en escala reducida.  

            La Argentina es tan amplia y tan versátil, que cuando se hace referencia a un sector determinado de la vida del país, se incurre en el error, de tomar como el quehacer argentino en determinado tema, el de sus áreas metropolitanas y algunas otras ciudades importantes. Es mas, en este sentido se suele hablar de falta de políticas educativas, cuando en realidad lo que habría es desconocimiento de esas políticas educativas, dispersas por la geografía nacional.  

            En tiempos anteriores a este advenimiento intempestivo de la sociedad del conocimiento y la información, solíamos efectuar desarrollos, en esta página amiga, direccionados a la elección de los estudios a realizar, al finalizar los estudios secundarios. Era obvio que ello estaba dirigido a quienes estaban en los últimos años del ciclo secundario (ahora polimodal), y a quienes están alrededor del adolescente que se ve compelido a decidir sobre el particular( familiares y docentes).  

            Tan abrupto es el cambio de escenario, que puestos a abordar nuevamente esta temática, se nos hace necesario partir de diferentes supuestos.  

            Además de esto el énfasis estará dado, no en las políticas públicas educativas (aunque no se las pueda soslayar), sino en las decisiones de las personas y de sus entornos familiares, en lo atinente a su educación.  

            Los cambios que vivimos son integrales. Afectan toda la gama de actividades humanas. Paradójicamente las necesidades básicas de cada vida humana, siguen siendo las mismas. Por ejemplo en la actividad económica, siguen siendo perceptibles cuatro etapas: producción, circulación, distribución y consumo.  

            Los factores de la producción siguen siendo: materias primas, recursos energéticos, trabajo y capital. Pero lo que cambia son las formas o instituciones o institutos en que se desarrollan esas cuatro etapas y esos factores de la producción. Lo anterior es aplicable al resto de las actividades humanas.  

            A los efectos de este desarrollo, podría partirse del hecho que durante muchas décadas, las modalidades de satisfacer las necesidades humanas, permanecieron con cierta estabilidad (para ser más precisos con cambios de baja velocidade de cambio). De alguna manera esto significó que las instituciones educativas, permanecieran con cierta estabilidad. Sin embargo, la inestabilidad institucional que padeció la Argentina a partir de 1930 y particularmente a partir de 1955, impidió al sistema educativo ajustarse paulatinamente a los cambios que a pesar de la relativa estabilidad se iban operando. Aunque haya muchos intentos explicativos al respecto, se fue percibiendo un creciente divorcio entre el sistema educativo formal y los cambiantes escenarios del país.  

            Al acelerarse los cambios, al grado de poder hablar más bien de ruptura, es donde más evidente se hace el ya preexistente divorcio entre el sistema educativo formal y las necesidades concretas de la gente.  

            Por supuesto que hay excepciones, y valorables anticipos de que las cosas podrían hacerse de otro modo. Pero uno de los factores que retrasa esta adaptación que tiene visos de perentorias, son las estructuras que campean en los sistemas educativos formales, que siguen incidiendo de diversos modos en la educación formal, y constituyen un factor retardatario de esos cambios ineludibles.  

            Habida cuenta estas limitaciones estructurales, es que creemos que aquello de "la educación personalizada", permanente y a distancia, debiera ser abordado desde la experiencia vital de cada uno de los interesados y de sus allegados más directos.  

            La educación permanente supone la educación en todas las etapas de la vida.  

            Cada una de las etapas merecería un abordaje diferenciado. Quedando en claro que. el costo de no actualizarse y/o no perfeccionarse o reeducarse, es muy alto para el que decida no hacerlo, vamos a enfatizar a partir de aquí en el tema de los estudios posteriores al secundario o polimodal.  

            Si bien es cierto que, en el marco de la educación permanente, uno puede cambiar de especialidad u oficio a lo largo de la vida, no es menos cierto que hay una etapa de cada existencia humana, que al menos por estos tiempos es crucial para el futuro.  

            Así sucede, al menos en las sociedades occidentales u occidentalizadas como es el caso de la nuestra.  

            Uno o dos años antes de finalizar el secundario o polimodal, de alguna manera se plantea al adolescente, la cuestión de la continuidad de los estudios posteriores. La mera estadística, evidencia que no todos los que finalizan el ciclo secundario, prosiguen estudios terciarios o universitarios. No hablemos de cuantos de los que prosiguen los estudios de este tipo llegan a graduarse, porque allí el desgranamiento es más acentuado.  

            En un contexto de educación permanente, siendo posible, la alternativa de no estudiar más, reiteramos que el costo es alto y en forma creciente.  

            Va de suyo que el mundo que ya se vino, casi conmina a seguir estudiando luego de finalizado el ciclo secundario o polimodal.  

            Y aquí surgen los aspectos del QUÉ estudiar, del DÓNDE estudiar y del CON QUÉ recursos.  

            Por que vale acotar, que si bien el imperativo de seguir estudiando es general, es más acuciante cuando un adolescente proviene de familias de limitados o escasos recursos. Es evidente que las familias de bajos o medianos ingresos, son las que más limitaciones tienen a la hora de la decisión de seguir estudiando. Por ello nuestras consideraciones están específicamente direccionadas a esa franja de nuestra población o a los que están en contacto con ellos.  

            Resulta, pues que a la hora de " la verdad" en este tema, el QUÉ, el DÓNDE y el CON QUÉ RECURSOS, se entremezclan. Como aquí no hay recetas infalibles, sino a título de aproximación, uno podría sugerir que algo que puede complicar este momentos, son los CAPRICHOS. Creo que la gama de las actitudes caprichosas es muy amplia. Va del querer estudiar carreras de moda, de querer ir a estudiar donde va la amiga, amigo, novio, novia...  

            Y estos aspectos que suelen ser soslayados por los análisis pretendidamente serios, son los que la gente común sabemos que pesan muchísimo.  

            Nuestra opinión es que hay que estudiar, lo que uno tiene más a mano, y si es posible aquello que a uno más le agrada mejor. Pero si esa posibilidad no existe, entonces, hay que seguir estudiando lo que se pueda, porque todo estudio sistemático contribuye al desarrollo de las capacidades de cada persona, y no está demostrado cuál disciplina o cuáles disciplinas son las más eficientes sobre el particular.  

            Vale recordar que la posibilidad del autodidactismo (ahora " redescubierto" como autoaprendizaje existe). Y ello es una posibilidad abierta para todo el que haya finalizado la primaria (ahora EGB). Es notable como en el campo de la computación, como consecuencia lógica de las políticas de expansión del mercado, las empresas están valiéndose del autoaprendizaje. Y sobre el tema de como el desarrollo explosivo de la informática abre más posibilidades a la educación, vale acotar que merece muchos capítulos aparte. Esto del redescubrimiento del autoaprendizaje se emparenta con el concepto, de saberes certificados y saberes no certificados. Y ello nos lleva a la acreditación y/o evaluación de dichos saberes. Ello esta emparentado con las desmonopolización de la escuela tradicional como centro irradiador de instrucción.  

            Aquí también, hay que enfrentarse con los caprichos, en su variante de prejuicios. Todavía hay resabios de la discriminación entre las universidades estatales entre sí, o de las universidades estatales en detrimento de las universidades privadas. No digamos aquellas chanzas ("Cargadas") que se hacían a los que toman cursos por correspondencia, que en realidad fueron anticipos de lo que se da en llamar "educación a distancia".  

            Una mención especial merece, en este desarrollo, la posibilidades de estudios en las fuerzas Armadas y de Seguridad.  

            Atento al sentido de divulgación que pretendemos no es redundante decir que hombres y mujeres jóvenes pueden acceder a los cuadros de oficiales, suboficiales y tropa del Ejército, La fuerza Aérea, la Marina de Guerra, la Policía Federal, La Gendarmería Nacional, La Prefectura Naval, el Servicio Penitenciario Federal, y las policías y servicios penitenciarios provinciales. Cabe recordar que la mayoría de estas instituciones, dan estudios, estadías y aun vestuarios sin cargo a sus alumnados. Y que este tipo de beca, prácticamente no existe en el campo civil. Una vez que un joven ingresa a una de estas instituciones, y se adapta a la disciplina típica de las mismas, encontrará alternativas para continuar estudios terciarios y/o universitarios adicionales. Casi todas las fuerzas armadas y/o de seguridad, tiene ya sus propias instituciones universitarias y/o terciarias con vinculación al ámbito civil, o están vinculadas con universidades privadas, como es el caso de la Prefectura y la Gendarmería,, lo que les permite cursar carreras universitarias sin perjuicio de las rotaciones por el territorio nacional, emergentes de los cambios de destino.  

            Tampoco debiera soslayarse, a la hora de tomar la decisión de proseguir estudios terciarios y/o universitarios, proveerse de la variada y creciente oferta de carreras al respecto. Ya es muy accesible al menos una guía de carreras terciarias y universitarias, que es una base de datos muy importante. Su lectura por parte del o de la interesada directa, así como de su entorno familiar y docentes allegados, pareciera insoslayable. Como toda decisión, esta implica una inversión sostenida tal vez por varios años y este factor mas pesa cuando menos recursos se disponen. Están omnipresentes en mi recuerdos los sacrificios de los alumnos y sus familias para sostener estudios en universidades alejadas de los domicilios paternos. Esto está muy fresco en cualquier pueblo del interior argentino.  

            Sin embargo, y atento que hemos entrado en este nuevo tiempo humano, de la sociedad del conocimiento y la información, lo que complica más la decisión, es la ruptura de los habituales parámetros sobre los que se iban eligiendo futuras profesiones y especialidades. Una serie de conceptos que ya estaban formulados, pero que no se aplicaban o se lo hacia a escala reducida, ahora cobran dimensión. Nos referiremos, una vez más, a "educación permanente", "EDUCACIÓN a distancia", "autoaprendizage," saberes no certificados" , "educación personalizada".  

            La educación permanente, borra con aquello de las carreras cortas y las carreras largas. Hoy la educación, formación, la instrucción, la capacitación o como quiera llamárselo, es un cuasi imperativo.  

            Capacitarse y recapacitarse permanente, resulta un proceso que dura toda la vida. La edad, solo importa en relación al tipo o modalidad de capacitación. La educación es una herramienta de desarrollo de la personalidad, no tan solo un recurso laboral.  

            La distancia, ya no es obstáculo para la educación, el amplio espectro de las tecnologías de la información, permite realizar estudios sin moverse de su domicilio, o de su sitio de trabajo (para el caso de los trabajos trashumantes, tipo contratistas rurales). Hoy ya existen modalidades de ir a recibir asesoramiento tutorías docentes los días sábados, o directamente, ser examinado por medio de una videoconferencia. La radiodifusión de onda corta (recurso de bajísimo costo y llamativamente subutilizado), permite estudiar idiomas de diferentes países. Y las posibilidades aumentan con un ritmo vertiginoso.  

            Por otra parte, los requerimientos laborales, pasan menos por exigir estudios formales, como por la evaluación acerca de lo que el postulante al puesto de trabajo sepa hacer.  

            Como se aprecia, los abordajes a esta temática son múltiples. y cuantos más se hagan se ganará en claridad. Además siempre esta la limitación de enfoques monográficos como el presente, frente a enfoques colectivos y transdisciplinarios.  

            Quedarían para otras oportunidades analizar el rol docente frente a esta ruptura. Ya no se trataría tanto de realizar actualización y perfeccionamiento docente, a quienes han salido de los institutos de formación, sino del reciclaje de sus curriculum. Asimismo, se impone una reingeniería de los institutos de formación docentes.  

            Como hemos manifestado, más arriba, este desarrollo esta direccionado a los adolescentes que se ven casi compelidos a tomar la decisión de continuar sus estudios luego de haber finalizado el secundario o polimodal. Ello va extensivo a su familia y docentes allegados.  

            Ello no es óbice para que en el marco de la "educación permanente", se puedan hacer extrapolaciones para todas las edades.  

            El advenimiento intempestivo de la " sociedad del conocimiento y la información", sugieren la idea de convertir al país en una gran aula virtual. ( Buenos Aires, 25 de febrero de 1998)  

Lic. Alfredo Armando Aguirre 

Buenos Aires - Argentina 

choloar@bigfoot.com

 

 
 

 

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