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Acuarios

                        

            Constituyen un medio artificial donde habitan las plantas y los animales acuáticos. Aquellos acuarios en los que se logra crear un medio ambiente parecido al natural requieren pocos cuidados y en ellos los peces, moluscos y plantas se desarrollan normalmente. Las plantas acuáticas proveen de oxígeno y de algún alimento a los peces, mientras que los moluscos evitan que las algas crezcan exageradamente y constibuyen a mantener limpio el fondo del acuario. Por el contrario, los acuarios en los que no existe una ambiente natural requiren una cuidadosa atención diaria.

            La mayoría de los acuarios son de agua dulce, pero los de agua salada, es decir, los que están destinados a albergar peces marinos van adquiriendo cada vez mayor popularidad. 

            

            La temperatura del acuario debe adaptarse a lo que los peces requieren. Los conocidos pececillos de colores se mantienen perfectamente a 18ºC de temperatura, en tanto que los peces tropicales prefieren las que se aproximan a los 24ºC. En los climas no demasiado cálidos, es preciso el empleo de aparatos calefactores eléctricos y de termostatos, a fin de mantener el agua a la temperatura apropiada. La luz solar es indispensable para el crecimiento de las plantas acuáticas, pero una exposición muy prolongada puede elevar la temperatura del acuario por encima de lo que el pez es capaz de soportar.

            En el interior del acuario no debe existir ningún cuerpo metálico, ya que la más mínima traza de metal puede resultar perjudicial para los peces. Tanto la arena como los guijarros o los trozos de roca que se desee colocar en el acuario han de ser lavados escrupulosamente antes de introducirlos en él. Si se emplea el agua del grifo debe dejársela en reposo previamente durante el día, por lo menos, con el objeto de que se evaporen las sustancias desinfectantes que suele contener.

            Todos los animales acuáticos respiran oxígeno, el cual obtienen del agua en que viven. Un número excesivo de peces en el acuario provoca una disminución del oxígeno, lo que puede causar la muerte de los animales.

            Cada especie de pez exige una especial alimentación, y el propietario de un acuario hará bien en informarse sobre el particular en los establecimientos del ramo o mediante la lectura de bibliografía especializada.

            Todo acuario ha de estar sometido con regularidad a una limpieza minuciosa. Los restos de poco tamaño puden extraerse mediante el empleo de un tubo de plástico, y los peces muertos usando una pequeña red.

            A los machos de ciertas especies no debe colocárseles en el mismo acuario que las crías, ya que suelen comérselas. Otros, por el contrario, protegen celosamente los huevecillos y luego las crías cuando éstas nacen. Hay muchos que luchan encarnizadamente entre sí o que devoran los peces de otas especies más pequeñas, por lo cual deberán ser separados de los demás.

 

 
 

 

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webmaster: Marcelo Adrián Fuentes