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HISTORIA DE LA ESCUELA Nº 3 "BERNARDINO RIVADAVIA" DE BELLA VISTA CENTENARIO DE SU FUNDACIÓN (1884 - 1984)
La fecha del Centenario de la Escuela Nº 3 "Bernardino Rivadavia" de Bella Vista, constituye uno de los acontecimientos más relevantes del quehacer histórico del partido de General Sarmiento (Prov. de Buenos Aires). A la importancia que tiene para la cultura de la localidad el hecho del establecimiento de una casa de estudios primarios, se agrega en este caso la circunstancia de que esa escuela fue la primera que se erigió en Bella Vista, a los pocos años de la fundación del pueblo, cuando una numerosa población ocupaba su territorio y carecía de medios para la educación de sus hijos. Por otra parte esa institución sirvió como medio de unión de una comunidad que había empezado a integrarse, donde los niños y sus padres, provenientes de los más diversos hogares, encontraron el ámbito adecuado para crear los primeros motivos de relación que se fueron fortaleciendo con el trato diario. A cien años de distancia, el viejo establecimiento educativo aparece ahora en el espíritu de nuestros pobladores, como la casa común, donde miles de personas de todas las edades, evocan los hermosos recuerdos de la niñez y donde surgen incólumes las figuras de sus antecesores que pasaron por sus aulas, dejando impresas miles de evocaciones que integran un mundo de añoranzas de tantas generaciones que se fueron prolongando a través de la profundidad del tiempo.
ORIGEN DE LA ESCUELA
Con nuestro pensamiento fijo en la historia, debemos empezar por decir que esta escuela fue el resultado de una gran aspiración del benemérito fundador de San Miguel y Bella Vista, el ingeniero agrimensor Adolfo Sourdeaux, en las horas que, residiendo en Bella Vista, a la sazón Cuartel Segundo del partido de Moreno, desempeñaba el cargo de oficial de Municipal de Instrucción Pública. En varias oportunidades reiteró con insistencia ante las autoridades municipales de Moreno, que gestionaran de la Dirección General de Escuelas de la Provincia, la fundación de una escuela en el pueblo de Bella Vista. Desgraciadamente su fallecimiento producido el 6 de julio de 1883, le impidió ver satisfechos sus deseos. Respondiendo a los insistentes pedido del ingeniero Sourdeaux y convencido de la justicia del reclamo, el Consejo Escolar del partido de Moreno, en la sesión realizada el 5 de junio de 1884 con la presidencia de su titular, Alfredo Risso Patrón y con la asistencia de los consejeros Mateo Aguilar, Rolando E. Rodríguez e Ireneo Rebollo, considerando, de acuerdo a lo observado por el presidente que había llegado el caso de tratar sobre la instalación de nuevas escuelas, a fin de dar cumplimiento a los determinado por el presupuesto. El consejero Aguilar entonces manifestó que los niños del Cuartel Segundo eran los más atrasados en su educación y que era de parecer debiera establecerse una escuela en Bella Vista. Consecuentes con la propuesta del consejero Aguilar, se iniciaron las gestiones correspondientes ante la Dirección General de Escuelas de la Provincia, la que de inmediato resolvió favorablemente el pedido, creándose la escuela de Bella Vista, la que toma el Nº 5 del partido de Moreno. A fin de hacer efectivo su funcionamiento, Jaime Escapa arrendó por 14,47 pesos al gobierno un sector de su quinta "La Vencedora" de Bella Vista, ubicada en la esquina de las actuales calles O'Higgins y Moine. Se trataba de la parte que correspondía a la vivienda de los caseros, ya que su edificio principal servía de residencia a la señora Sofía C., viuda del ingeniero agrimensor Adolfo Sourdeaux, fundador de la localidad, y a sus hijas Ángela y Emilia. Este edificio aún se conserva como dominio del doctor Arturo Antonio Cardoso y su familia, totalmente reformado y ampliado, el que se halla sobre la calle Moine Nº 2.036 de Bella Vista.
SEVERA MEANA
Obtenido el local, es designada para regentear la escuela, la que habría de ser la primera preceptora de la flamante casa de estudios primarios, Severa Meana, una maestra elemental de 54 años, que percibió desde entonces por sus funciones, un sueldo mensual de 54 pesos y una ayudante que se llamó Segunda Conde. Ambas docentes procedieron a realizar la inscripción de alumnos para los grados primero y segundo, y el nuevo establecimiento empezó a funcionar el 14 de octubre del año 1884, tan pronto le fue provisto el material didáctico necesario. Debemos señalar que la preceptora Meana y su ayudante Conde, residían en el mismo edificio en que funcionaba la escuela. La primera dotación de alumnos comprendió, según las respectivas planillas, una inscripción de 52 alumnos, de los cuales 40 eran varones y 12 niñas. Los primeros cuarenta alumnos varones, fueron: Máximo Usoz, Domingo Usoz, Domingo Merlino, Alberto Lercari, Cándido Castro, Andrés Castro, Antonio Biondi, Lorenzo Bernardi, Lorenzo Iturria, Domingo Lercari, Tomás Góngora, Juan Bernardi, Eustaquio Usoz, Eleuterio Ambrosio, Alejandro Minguerra, Luis Biondi, Pedro Inchaustoin, Eustaquio Salinas, Luis Ferrari, Carlos Maldonado, Zoilo Díaz, Agustín Díaz, Cirilo Jara, Ángel Zunín, Eugenio Devill, Juan Maldonado, Esteban Arias, Carlos Medina, Luciano Courreges, José Alvarado, Carlos Delía, Eugenio Semerena, Lorenzo Zunín, Eduardo Scala, Carlos Ighina, Antonio Gallo, Fortunato Maldonado, Jacinto López y Domingo Bernardi. Las doce primeras alumnas, fueron: Lucía Zarlenga, María Zarlenga, María Battaglia, Victorina Rusconi, Matilde Cazarino, Elvira Piovano, Rufina Devill, Lucía Elzi, Rosa Elzi, Carolina Lercari, Marieta Fañani y Josefa Rusconi. La escuela fue clasificada como "elemental mixta".
DONACIÓN DEL EDIFICIO FISCAL
El precario edificio que arrendaron las autoridades educativas que sirvió para la fundación de la escuela, muy pronto se encontró en muy malas condiciones para ser ocupado por el establecimiento y de inmediato se entregaron a la tarea de lograr otro ámbito en Bella Vista, que sirviese a esos fines educativos, lo que por fin al año siguiente, en 1885 se propusieron arrendar para trasladar la escuela, una quinta de propiedad del doctor Ledesma, ubicada en la intersección de las actuales calles Munzón y Sourdeaux, frente a la gran residencia de la familia Moine, la que en un principio había sido mandada construir por el fundador Adolfo Sourdeaux, para su residencia. Enterada la señora Dorotea Esnaola, dama benefactora residente en la localidad, por referencias de su hijo León Gallardo, a la sazón integrante del Consejo Escolar de Moreno, de las dificultades en que atravesaba la escuela de Bella Vista por la carencia de un local adecuado, resolvió adquirir en compra la quinta del doctor Ledesma, para donar el edificio y la mitad del terreno al Consejo General de Educación de la Provincia, a fin de que fuera destinada a sede permanente de ese establecimiento. La otra mitad del terreno fue donado en 1906 para que su hijo monseñor José León Gallardo levantara a su costo la Iglesia Parroquial de San Francisco Solano. Con ese objeto, en la sesión extraordinaria del Consejo Escolar del 29 de noviembre de 1885 que presidió el consejero Juan Andrés Rodríguez, se dio lectura a una nota del Consejero Escolar León Gallardo, de fecha 19 de noviembre, en la que manifestaba haber comprado su señora madre, doña Dorotea Esnaola, para donar al Consejo General de Educación de la Provincia, una casa adecuada para establecer una escuela en el Cuartel Segundo, paraje denominado Bella Vista, con el fin deliberado de trasladar definitivamente la escuela Nº 5, por no poder funcionar en la que hoy actúa. En la citada reunión, el Consejo acordó dirigir con fecha 7 de diciembre de 1885, una nota al señor consejero del distrito, León Gallardo, en la que expresaba: "Me es grato acusar recibo de su nota fecha 19 de noviembre ppdo. en la cual manifiesta a este Consejo la donación que por intermedio de Ud. hace su señora madre doña Dorotea Esnaola, al Consejo General de Educación, de una propiedad que fue solicitada con anterioridad en arrendamiento a su antes propietario el doctor Ledesma". "Dígnese Ud. significar a su señora madre, cuanto estima este Consejo tan humanitario propósito, haciéndose intérprete de la juventud estudiosa de Bella Vista y de sus padres ansiosos de educarlos, su eterna gratitud". Firmaron la nota el presidente del Consejo, Juan A. Rodríguez y el secretario Andrés Rey. Con fecha 28 de diciembre de 1885, el presidente del Consejo Escolar dirigió nota la Director General de Escuelas de la Provincia, don Juan Ortiz de Rosas, poniendo en su conocimiento la donación efectuada por la señora Esnaola. En la misma expresaba textualmente: "Que el bien donado "está compuesto su terreno de cien varas de frente por setenta de fondo, con edificio de tres piezas altas y una baja, de nueve varas de frente por seis de fondo, una pieza de material separada del edificio, cocina, despensa, pozo, jardín, etc. cuya propiedad fue comprada por la donante al doctor Ledesma, en la suma de cinco mil pesos M/N". "Esta donación -se agrega- señor Director, fue motivada para trasladar a ella la escuela Nº 5, por no poder actuar donde está establecida". El 28 de enero de 1886, el presidente del Consejo Escolar volvió a dirigir otra nota a la señora Esnaola, comunicándole que la Dirección General de Escuelas de la Provincia, ha aceptado "el valioso donativo que Ud. se ha servido hacer a su favor, de la propiedad ubicada en Bella Vista," y en su nombre "agradece debidamente su valiosa cooperación en pro de la educación común, significándole a la vez que habrá tener en cuenta servicios como el que motiva la presente". Es importante señalar que doña Dorotea Esnaola era hermana del maestro Juan Pedro Esnaola, autor de la introducción y orquestación del Himno Nacional Argentino. Obtenida la nueva sede, en el mes de enero de 1886, el establecimiento efectúa su traslado, adaptando el edificio a los fines a que había sido destinado. Debemos dejar constancia que esta quinta en su origen, había sido mandada a construir por doña Juana M. Tessier. En una carta del ex alumno de esta escuela, de 1886, Carlos Seguí, remitida el 8 de setiembre de 1936 al autor de este trabajo histórico, describió como era el primer edificio donado por la señora Esnaola. Seguí expresó en esa oportunidad, que se trataba de un hermoso chalé de planta baja y primer piso, con techo de pizarra. La planta baja constaba de un gran salón de material, dividido por un tabique en dos aulas y otras varias instalaciones, con un amplio corredor del lado norte. La planta alta servía de residencia a la directora de la escuela y era de madera, de forma muy agradable y amplia, dividida en tres ambientes. El techo era de pizarra. Todo el conjunto estaba rodeado de jardines y de abundantes árboles. La escuela empezó a funcionar en esta nueva sede, a comienzos del año 1886, o sea había transcurrido aproximadamente un año y medio desde su creación en el primitivo edificio.
PASCUALA CUETO
Al finalizar el año 1885 la señorita Meana presentó su renuncia para ocupar un cargo en otro establecimiento, quedando la escuela bajo la dirección provisoria de la docente Segunda Conde. Ante la vacante producida, el Consejo Escolar de Moreno resolvió designar como segunda preceptora de la Escuela Nº 5, a la destacada maestra Pascuala Cueto, comunicando dicho nombramiento a la Dirección General de Escuelas, por nota del 18 de enero de 1886. El día 8 del mes siguiente se aprobó el nombramiento y en la sesión realizada por el Consejo Escolar, el día 31 de enero, el consejero León Gallardo manifestó "que en virtud de tener que recibirse de su puesto la nueva preceptora, sería conveniente autorizar al secretario para que hiciese la entrega de todo el mobiliario y útiles para el nuevo edificio que ocuparía el establecimiento a partir de comienzos del año escolar, quedando así acordado". Con referencia a la preceptora Pascuala Cueto que iba a inaugurar la nueva sede de la escuela Nº 5, debemos destacar que se trataba de una personalidad de gran relieve dentro del magisterio provincial, por sus dotes intelectuales y su amor por la enseñanza liberal. Se diplomó de maestra normal en 1880 y el cargo de Bella Vista fue la primera función oficial que desempeñaba. Solamente permaneció un año en este establecimiento, pasando a ocupar la dirección de la Escuela Popular Laica de Morón y más tarde la dirección de la Escuela Normal de dicha localidad. Además ejerció con gran valentía el periodismo, dirigiendo el órgano de prensa "Adelante". Fue una figura intelectual prominente a cuya memoria se erigió un monumento en la localidad de Morón. El 7 de abril de 1887, Pascuala Cueto presentó su renuncia al cargo que desempeñaba en la escuela de Bella Vista, para ocupar otras funciones superiores. El Consejo Escolar de Moreno aceptó la dimisión ante las atendibles razones que aducía, nombrando en su reemplazo a la docente Sofía Pongerard. Igualmente en la misma fecha presentó su renuncia la ayudante Segunda Conde, la que fue aceptada. Es importante consignar que en la sesión extraordinaria que realizó el Consejo Escolar de Moreno el 6 de marzo de 1887, estando presentes los consejeros Mariano Aguilar, Juan A. Rodríguez y Miguel Salguero, bajo la presidencia del señor Gregueiro, el consejero Rodríguez manifestó que hacía tiempo, tenía con el señor Claudio M. Joly, la idea de colocar una placa en la escuela Nº 5 en conmemoración del donativo de esa propiedad al Consejo, por la señora Dorotea Esnaola, siendo aprobada esta indicación por unanimidad, haciéndose cargo el señor presidente de proporcionarla.
SOFÍA PONGERARD
El primero de marzo de 1887 fue designada por el Consejo Escolar de Moreno la señorita Sofía Pongerard, para ocupar el cargo de preceptora de la Escuela Nº 5 de Bella Vista. Presidió la citada sesión el señor Ferreyra y actuó de secretario el señor Andrés Rey. Dicha designación fue confirmada por la Dirección General de Escuelas de la Provincia, el día 7 de abril y haciéndose cargo de sus funciones, el 12 de abril de 1887. El 22 de mayo de 1888 se designó ayudante en la escuela Nº 5 en reemplazo de Segunda Conde, a la señorita Rosa Parkins la que fue confirmada por la Dirección General de Escuelas. Durante cuatro años la señorita Pongerard realizó una meritoria obra en la enseñanza primaria de Bella Vista. Contaba la escuela, según planillas de 1887, con una inscripción de 27 varones y 21 niñas, o sea 48 alumnos, entre los que figuraban, a parte de los nombrados anteriormente, Martín Ledesma, Juan Chafardón, José Pettiti, Esteban Devil, Juan Merlino, Bernabé Ledesma, Luis Lercari, Carlos Caironi, Carlos Pongerard, Ramón Rosendi, Pedro Castro, José Lercari, José Pirotto, Miguel Bernardi, Luis Ghini, Julio Dellera, Ángel Chiappari, Miguel Chiappari, Bartolo Rosendi, Pedro Rossi, Francisco Rusconi, Benigno Burgos, Josefa Rusconi, Emeteria Berdún, Filomena Vargas, Isabel Usoz, Lucía Desalve, Virginia Chafardón, Estanislada Gaitán, Carolina Lercari, Julia Villamayor, María Góngora, Emilia Anfini, Gabina Burgos, Paula Castro, Feliciana Mustoni, y Modesta Merlino. El 19 de marzo de 1889, tuvo lugar la inauguración del Asilo San José de Bella Vista (la jurisdicción del pueblo de Bella Vista llegaba en ese entonces hasta la actual calle San José de la localidad de Muñiz) donado por doña Dorotea Esnaola y su hijo León Gallardo y a ese trascendente acto asistió la escuela Nº 5, trasladándose a pie, siendo felicitada por haber llevado la mayor cantidad de alumnos, más disciplinados y más chicos.
LA ESCUELA Nº 3 DEL PARTIDO DE GENERAL SARMIENTO
El 18 de octubre de 1889 se creó por ley provincial Nº 2.198, el partido de General Sarmiento, pasando la localidad de Bella Vista a depender de ese distrito. El 11 de mayo de 1890 se creó el Consejo Escolar, quedando constituido según el acta Nº 1, de la siguiente manera: presidente, León Gallardo, el que no aceptó el cargo, siendo reemplazado por el doctor Adolfo Gómez. Actuó de secretario, Pedro Scala; subinspector, Blas Pais y secretario rentado, Tomás Navarro. El Consejo Escolar de Moreno, en su sesión del 21 de mayo de 1890, presidida por Salvador Levalle y con la asistencia de los consejeros Eugenio Lambín y Vilas, dio lectura a una nota de la Dirección General de Escuelas de la Provincia, en la que se ordenaba la entrega de las escuelas que correspondían al partido de nueva creación "General Sarmiento". En atención a lo dispuesto por esa autoridad superior, el Consejo Escolar de Moreno remitió otra nota al de General Sarmiento, con fecha 28 de mayo, donde expresaba que: "Habiéndose recibido de la Dirección General de Escuelas una nota de fecha 21 del actual, en la que pide se haga entrega de las escuelas que por su ubicación corresponden al partido de nueva creación "General Sarmiento", este Consejo tiene el agrado de dirigirse al señor presidente, pidiéndole se sirva señalar día para la entrega de las escuelas Nº 4, 5 y 7 de este distrito". Dicha entrega se hizo de inmediato, lo que fue puesto en conocimiento de la Dirección General de Escuelas. Como primera medida el Consejo Escolar de General Sarmiento, por acta Nº 2 del 22 de junio de 1890, asignó a la escuela de Bella Vista el Nº 3, siendo la Nº 1 la de varones ubicada frente a la plaza de San Miguel y la Nº 2, la cercana a la misma, en el pueblo cabecera.
CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO EDIFICIO
El edificio que ocupaba la escuela desde principios del año 1886, donado por la señora Esnaola, se encontraba en pésimas condiciones, al extremo que la noche del 26 de julio de 1890 se derrumbó el corredor en toda su extensión, por lo que la Dirección General de Escuelas resolvió mandar reparar el existente, dejándolo en su totalidad como residencia de la directora y construir en su frente otro, destinado a la escuela, formado por dos grandes salones separados por un zaguán de acceso y un gran corredor en la parte posterior. En agosto de 1890, por acta Nº 3, el Consejo Escolar de General Sarmiento dio lectura a una nota de la Dirección General de Escuelas, en la cual comunicaba que había aprobado la propuesta de Carlos Caretti para hacer reparaciones al viejo edificio y construir el nuevo, por la cantidad de 8.024 pesos, disponiéndose que el presidente firmara el contrato respectivo. Debiendo desocuparse inmediatamente el local de la escuela por las obras a realizarse, se aceptó el ofrecimiento de Ernesto Moine, que cedía gratuitamente dos casitas que tenía en su quinta (anteriormente de propiedad del fundador Adolfo Sourdeaux y mandadas a construir por éste), para sede provisoria de la escuela y residencia de su preceptora, mientras duraron las obras del nuevo edificio, suspendiéndose las clases por unos días. La escuela ocupó el chalé situado en la esquina de las actuales calles Santa Fe y avenida Francia y la preceptora el que estaba ubicado en la esquina de las actuales calles Sourdeaux y avenida Francia. El 8 de noviembre de 1890, el empresario anunció la terminación de las reparaciones del viejo edificio y se resolvió cercar el terreno. En marzo de 1891, al iniciarse el año escolar, se inauguró la nueva sede de la escuela, compuesta, como dijimos, de dos grandes salones separados por un zaguán (el que se conserva actualmente). Desde entonces maestros y alumnos reiniciaron sus actividades educativas en el flamante edificio. El 20 de diciembre de 1890, el Consejo Escolar declaró a la Dirección General de Escuelas, que tenía de su propiedad, los edificios de las escuelas Nº 1 y 3. El 12 de julio de 1891 se resolvió nombrar en el cargo de sub-preceptora a Rosa Parkins que desempeñaba el cargo de ayudante desde hacía varios años, habiéndose registrado en el establecimiento una inscripción de 91 alumnos. El 2 de setiembre de 1891 la preceptora Pongerard fue trasladada a su pedido, al distrito de Pergamino. En sus memorias dejadas a la posteridad, la preceptora Pongerard se refirió a la escena de su despedida de la escuela Nº 3, expresando: "El último día de clase, al salir de ella y ya formada la fila de alumnos, al despedirme, todos, absolutamente todos los niños lloraban. ¡Qué día memorable!. De allí partimos para tomar el tren en Moreno, que me llevaría a Pergamino".
PRECEPTORAS INTERINAS
Alejada la señorita Pongerard, en 1891 se designó como preceptora provisoria a la docente Florencia B. C., quién permaneció en el cargo solamente hasta principios de 1892, siendo reemplazada también en forma interina por Elena P. hasta fines de 1893. Igualmente en 1893 se alejó del establecimiento la sub-preceptora Rosa Parkins y en la misma fecha se nombró en el cargo de ayudante interina a Celina Plácio que se desempeñó hasta el año 1894.
CLEOFÉ C. DE LOS SANTOS
El 2 de setiembre de 1891 fue designada la señora Cleofé C. de los Santos, tercera preceptora titular de la escuela Nº 3, la que ocupó dicho cargo durante 9 años. El 16 de junio de 1895 se nombró con carácter provisorio a Genoveva Gómez para ocupar el cargo de ayudante de la escuela Nº 3, dado el crecido número de alumnos. El 9 de febrero de 1896 se produjo un hecho de gran significación para el establecimiento, en su quehacer educativo. En efecto, dicho día a las 2 de la tarde se realizó en el salón de la Sociedad Fratellanza Italiana de San Miguel, un gran acto público organizado por el Intendente Municipal Ventura G. Coll, en el que se entregaron medallas y diplomas a los mejores alumnos de las escuelas del partido, ceremonia de gran relevancia que contó con la asistencia de las autoridades, docentes, alumnos y caracterizados vecinos. Por resolución del 16 de febrero del año anterior, dictada por el Consejo Escolar presidido por el doctor José Gómez y con la asistencia de los consejeros Pedro Salvadores, Gerónimo Galli y Joaquín Otamendi, se premiaron los siguientes alumnos de la Escuela Infantil Nº 3 de Bella Vista: se otorgó medalla de oro a la alumna Carmen Usoz y medallas de plata a los alumnos Modesta Merlino, Mercedes Díaz, Julia Forell, Gregoria Milano y Miguel Chiappari. El 9 de abril de 1896 renunció la ayudante Genoveva Gómez y el 6 de octubre se nombró como reemplazante de la misma a Nicanora Vázquez, quién duró en el cargo hasta el 28 de febrero de 1897. El 2 de julio de 1899 se nombró ayudante a la docente Raquel Risso Patrón, quién se desempeñó en sus funciones durante pocos días. Por último, el 19 de febrero de 1900 se dispuso el traslado de la preceptora Cleofé C. de los Santos a la escuela Nº 6 del partido, designándose en su reemplazo a Jorgelina Rodríguez.
JORGELINA RODRÍGUEZ
El 19 de febrero de 1900 entraba a regir los destinos de la Escuela Nº 3 la preceptora Jorgelina Rodríguez, quién ocuparía la dirección de la escuela durante seis años. En este período se inicia la lucha constante de las dificultades que crea la deficiencia del local, problema que se va a extender hasta la construcción del edificio actual, pese a los constantes reclamos que invariablemente tienen respuesta negativa. El 10 de agosto de 1902 se da lectura de una nota de la Comisión de Fomento de Bella Vista dirigida al Consejo Escolar de General Sarmiento, en la que invita al Honorable Consejo a concurrir con las escuelas a la Fiesta del Árbol, que se celebrará el día 15 de dicho mes a las 2 horas p.m. Se resuelve por unanimidad aceptar la invitación y que las escuelas Nº 1, 2 y 3 concurran con su personal docente y alumnos, a fin de participar de esa fiesta, lo mismo que el doctor Silvio E. Parodi pronuncie el discurso de apertura en representación del Consejo. En el capítulo referido a las celebraciones de las Fiestas del Árbol en la escuela Nº 3 nos referimos a este acto, uno de los primeros de tal carácter que se realizaron en el país. Por acta del 25 de abril de 1903 se resuelve que desde el primero de mayo la escuela Nº 3 pase de la categoría Infantil a la de Urbana. Firman este documento el presidente del Consejo, doctor Silvio E. Parodi y los consejeros José Gómez y Blas Pais. Según consta en el acta del primero de octubre de 1904, en la citada sesión el Consejo da lectura de una nota de la Dirección General de Escuelas donde da cuenta que el título de la finca de la Escuela Nº 3 de Bella Vista se halla en la oficina de Asuntos Legales de la Dirección General y que el terreno en cuestión mide 122,70 metros de frente al nordeste, por 60,62 metros de fondo. Mientras tanto el colegio es objeto de algunas reparaciones, una de las cuales es mandada ejecutar por la misma directora. Referente al personal docente diremos que el 4 de mayo de 1902 fue nombrada por el Consejo, María Clara J. Rodríguez maestra de primera clase, la que es reafirmada en el transcurso del mismo mes. Años después, por acta del 23 de julio de 1905 se resuelve unánimemente nombrar a María Luisa Weis Ortiz, maestra de grado para la escuela Nº 3, propuesta por la Dirección General de Escuelas, la que se hace cargo el primero de agosto en reemplazo de María Clara Rodríguez que pasa a la escuela Nº 4. Al finalizar el año 1905, Bella Vista prosigue contando con la Escuela Nº 3 como única casa de enseñanza primaria, la cual tenía 70 alumnos distribuidos en tres grados, el primero a cargo de la maestra Weis Ortiz y el segundo y el tercero a cargo de la directora Rodríguez. Acogida la directora a la Ley de jubilaciones, la misma se retira del cargo en el mes de febrero de 1906.
CLORINDA TEODORA BESOZZI
El primero de marzo de 1906 ocupa la dirección de la escuela Nº 3 de Bella Vista, la docente Clorinda Teodora Besozzi, egresada el año anterior como maestra normal nacional y profesora de manualidades de la Escuela Normal de Mercedes, provincia de Buenos Aires que dirigía el famoso pedagogo profesor Víctor Mercante. Durante 22 años iba a regir los destinos de esta casa de enseñanza, para jubilarse en la misma, después de haberlo entregado sus mejores energías y haber dignificado su nombre con obras llenas de mérito. En una lucha constante logró poner la escuela en la culminación de su camino, hasta alcanzar una inscripción de 298 alumnos, repartidos en 7 secciones de grados: 2 primeros, 2 segundos, 2 terceros, 1 cuarto y en su último año iba a crear el quinto grado. Merece destacarse en su labro, la vinculación efectiva que logró a fuerza de empeño, entre la escuela y el pueblo, como lo fueron señalando a su hora las numerosas crónicas periodísticas. Iniciada la inscripción de 1907, ésta llegó a 76 alumnos distribuidos en los tres primeros grados primarios. En los años siguientes poco era el aliciente con que se podía contar, dado que el local presentaba verdadero aspecto de ruindad. Iniciada la tarea escolar, se desplegó la mayor actividad para transformar aquel recinto en un lugar más agradable. Atraídos los padres en toda forma, principalmente por actos culturales, se interesaron conjuntamente con los miembros de la Unión Comunal, para realizar toda clase de gestiones a fin de mejorar el edificio. La campaña continúa en 1914 en forma enérgica y perseverante, dadas las dificultades que día a día se presentaban, pues iniciada una investigación se llegó a la conclusión siguiente: aquella escuela que en 1905 tenía inscriptos 76 alumnos y una sola empleada, cuenta en 1914 con 200 alumnos repartidos en cinco secciones de grados a cargo de la directora y las maestras Juana Hegui, Rosa Beneventana, Laura Perdomo y Odilia Petrillo. Como se constata el aumento de los alumnos ha obligado el aumento de personal docente y era lógico que esto obligara a la ampliación del local, pues no era posible que cinco grados pudieran trabajar en dos aulas. Las gestiones fueron aumentando día a día y a mediados del año 1914 la escuela se trasladó por unos meses a una propiedad situada en la actual calle Moreno entre la avenida Francia y Entre Ríos, a fin de permitir la demolición del edificio que constituyó la casa de la directora y la sede primitiva del colegio y la reparación de las dos aulas que se levantaron en 1891. No obstante el problema de la falta de local prosiguió pues no se construyeron nuevas aulas. A principios de 1915 tuvo lugar un hecho de mucha importancia. La Unión Comunal de Bella Vista que agrupaba al vecindario más caracterizado de este pueblo y el de todo nivel para lograr importantes obras edilicias, mediante una autorización especial empezó a realizar sus reuniones de los domingos en la escuela Nº 3. Con ello se estableció un vínculo efectivo y sólido entre la escuela y los vecinos. De esa manera se logró que en el colegio se construyeran hermosos jardines, que se plantaran en su amplio terreno 114 árboles frutales y forestales durante una fiesta del árbol, se mejorara su edificio y que los vecinos más destacados, como los más humildes, enviaran sus hijos a estudiar las primeras letras. De esta manera corren los años en que este establecimiento toma gran renombre en el partido de General Sarmiento y ocurren hechos notables de homenaje a sus maestros, como expresa la siguiente crónica aparecida en el diario "La Nación" de Buenos Aires en su edición del 27 de mayo de 1915, con motivo de los festejos realizados por la escuela, conmemorando la fecha patria del 25 de mayo. Decía así: "Gracias a la iniciativa de la directora de la Escuela Nº 3, doña Clorinda Teodora Besozzi y el apoyo de la Unión Comunal, esta localidad festejó el 25 de Mayo por primera vez, después de varios años de indiferencia, en una forma que dejará gratos recuerdos". "La banda de música traída especialmente de la Capital Federal recorrió las calles del pueblo seguida por niñas que simbolizaban la República Argentina portando la bandera, y las 14 provincias, seguidas por toda la escuela vestida de blanco y celeste, formando una gran bandera que llamó la atención. Los cordones de la bandera eran llevados por cuatro pequeños vestidos de granaderos". "A continuación marchaba la Directora rodeada de sus maestras y gran cantidad de vecinos. Así llegaron a la avenida Francia en cuyos jardines cercanos a la estación, se había levantado un palco artístico donde se desarrollaron los números que merecieron cálidos aplausos. No faltó la nota marcial, la gimnasia y el desfile militar de varones, bajo la dirección de un militar instructor". "El entusiasmo subió de punto cuando la concurrencia, formando columna compacta, acompañó al personal docente hasta la escuela Nº 3 dando previamente una vuelta a la avenida Francia con la banda de música a la cabeza". "La Unión Comunal, bien impresionada por el celo y dedicación del personal docente, pasará nota a la Dirección General de Escuelas de la Provincia, recomendándolo a su consideración y recordando al mismo tiempo, la ampliación de la escuela". Hasta aquí la crónica. El 9 de julio de 1916, con motivo de la inauguración de la estatua de Sarmiento en la Plaza de San Miguel, la Escuela Nº 3 asistió con todos sus alumnos, trasladándose a pie rindiéndole homenaje con la colocación de una hermosa lira hecha de camelias naturales color rosa y blancas. El 11 de junio de 1916 la escuela rindió homenaje en la Recoleta a uno de sus más queridos alumnos fallecido en esa fecha: Alejandro Olivero, aquel niño que siempre se apiadó por el amigo infortunado y pobre y le tendió su mano. La escuela se trasladó en pleno a Buenos Aires en el tren de las 13 y 9 horas, con gran cantidad de vecinos, a fin de descubrir una placa y llenar su bóveda de flores recogidas en el pueblo que tanto había amado. Habló la directora, señora Besozzi y la alumna Josefina Sánchez Rivas. Otro gran homenaje póstumo llevado a cabo por la escuela Nº 3, fue el tributado el primero de setiembre de 1916 al ilustre benefactor de Bella Vista don Eduardo P. Moine, al acompañar sus restos hasta la estación ferroviaria local, en cuyo momento todos los niños colocaron sobre el féretro su ofrenda floral, como testimonio de gratitud y amor hacia el vecino que tanto había hecho por la niñez y la escuela Nº 3.
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webmaster: Marcelo Adrián Fuentes |
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